Con este titular sensacionalista circula la noticia sobre el accidente que sufriera un asistente del afamado ilusionista David Copperfield, identificado sólo como Brandon y del cual el mago se refirió diciendo "Brandon es un tipo fantástico que ha estado en nuestro equipo durante todo el último año. Es muy leal, trabajador y lo queremos mucho", declaró el ilusionista. Y bromeó: "Si sigue siendo tan bueno, tendré que tener cuidado para que no me quite el puesto".
Digo sensacionalista, pues en realidad la ilusión (truco) no falló, lo que sucedió -la noche del miércoles 17 de diciembre pasado- fue que se tuvo que suspender para llevar inmediatamente al accidentado al hospital. Este concepto está lejos de lo que cualquiera pudiera entender por un "truco fallido".





Creo que la dificultad de este tipo de magia estriba sobre todo en encontrar un acto que sea original... ¿Quién no ha visto el número en el que el mago hipnotiza a su ayudante y la pone horizontal sobre una escoba?, ¿O ese en el que el mago atraviesa el baúl donde se encuentra su asistente? ¿Qué tal el del mago que mete a su ayudante en la caja y empieza a descomponerla en trozos?... Y es que casi todos los números de magia de grandes ilusiones "pecan" de ser poco originales... Incluso en la mayoría de los casos, la ayudante del mago es una mujer de muy "simpática" y ligerita de ropa.