Con este titular sensacionalista circula la noticia sobre el accidente que sufriera un asistente del afamado ilusionista David Copperfield, identificado sólo como Brandon y del cual el mago se refirió diciendo "Brandon es un tipo fantástico que ha estado en nuestro equipo durante todo el último año. Es muy leal, trabajador y lo queremos mucho", declaró el ilusionista. Y bromeó: "Si sigue siendo tan bueno, tendré que tener cuidado para que no me quite el puesto".
Digo sensacionalista, pues en realidad la ilusión (truco) no falló, lo que sucedió -la noche del miércoles 17 de diciembre pasado- fue que se tuvo que suspender para llevar inmediatamente al accidentado al hospital. Este concepto está lejos de lo que cualquiera pudiera entender por un "truco fallido".
Según informó Associated Press, las cortinas se cerraron justo en el momento en que Brandon sufrió el accidente, a pesar de que todo el escenario ya estaba cubierto de sangre.
El truco que Copperfield intentaba hacer consistía en caminar a través de las aspas de un ventilador industrial para luego desaparecer ante el público. Sin embargo, un colaborador llamado Brandon acercó demasiado un brazo al ventilador y fue alcanzado por su rápido movimiento. El joven resultó herido en la cara y con el brazo fracturado en varias partes
La revista estadounidense "Us" entrevistó a uno de los asistentes de esa noche, quien aseguró que el público pensó que era parte del espectáculo, hasta que Copperfield salió y anunció que el show se daba por terminado y que los que quisieran que se les devolviera el dinero se acercaran a las taquillas.




